Mesa quirófano


Mesa quirófano: Son muchas las mesas quirófanos utilizadas con sus respectivos accesorios. Se requiere práctica para conocer al detalle todos sus movimientos y posiciones. Las mesas quirófanos son versátiles y se adaptan a las distintas posiciones requeridas en todas las especialidades quirúrgicas. No obstante, las mesas ortopédicas, urológicas y fluoroscópicas se utilizan con frecuencia en las intervenciones especializadas. Hay que consultar las recomendaciones del fabricante para utilizar cada modelo de mesa.

Puntuación de los usuarios:

Valoración 9.2 9.2 basado en 87 opiniones

el quirofano


Mesa del quirófano


  • Mesa quirófano y accesorios

  • La mayoría de las mesas consisten en una tabla metálica de forma rectangular que descansa sobre una base hidráulica o eléctrica. Algunos modelos tienen tablas intercambiables para las distintas especialidades. La tabla de la mesa se divide en tres o más secciones articuladas entre sí.

    La mesa del instrumental es uno de los elementos mobiliarios que se encuentra dentro de la sala de operaciones. Generalmente es de acero inoxidable; de superficie lisa; posee cuatro patas, cada una de ellas terminando en rueditas para poder desplazarse. La elección del tipo de mesa y la posición que esta adquiera dentro de la sala depende del tipo de intervención a realizar. En la mayoría de las intervenciones se ubica a la derecha ya que de ese mismo lado estará el cirujano y por consiguiente la instrumentista. La ubicación de la mesa con respecto al instrumentista es muy importante, ya que no debe impedirle a esta una visión dificultosa o nula del campo operatorio porque no podría seguir el desarrollo de la intervención, prever los tiempos y por ende no anticiparse a los requerimientos del equipo, lo que enlentecería la intervención.

    Básicamente, son las secciones de la cabecera, el cuerpo y las piernas. Cada una puede manipularse, flexionarse o extenderse hasta la posición deseada. Este proceso se denomina romper la mesa. Las articulaciones se denominan quebraduras. Algunas mesas tienen una barra cruzada metálica o un elevador corporal entre las dos secciones superiores que se puede elevar para las intervenciones de la vesícula o del riñón, denominado pilé. La sección de la cabecera es desmontable y permite la inserción de soportes cefálicos especiales para las intervenciones craneales. Se puede insertar una extensión al pié de la mesa para acomodar algún paciente excepcionalmente alto. Un túnel transparente a los rayos X se extiende a lo largo de toda la mesa, permitiendo insertar un soporte de película de rayos X en cualquier zona de la misma. La superficie de la mesa está cubierta con un colchón desmontable autoadhesivo de goma semiconductora. El colchón tendrá al menos 8 cms de grosor.

    Las mesas de operaciones estándar tienen controles posturales para poder manipularse hasta obtener la posición deseada. Algunas se controlan eléctricamente, ya sea por control remoto manual o de pié, o por un sistema de palancas que activan un sistema electrohidráulico; en otras, el movimiento es manual. Todas las mesas de operaciones cuentan con un freno o un retén en el suelo para estabilizarlas en cualquier posición.

    La especialidad de Traumatología dispone de una mesa especial para fracturas o mesa ortopédica que permite ubicar al paciente para enclavamientos de cadera y otros procedimientos ortopédicos, tal como se muestra en la foto.
    Mesa quirófano

    Accesorios de mesa quirófano


    El equipo que se utiliza para colocar al paciente está diseñado para estabilizarlo en la posición deseada y permitir así el acceso óptimo al lugar de la intervención. Todos los dispositivos deben estar limpios, sin bordes punzantes y almohadillados para prevenir traumatismos o abrasiones. Cada mesa de operaciones cuenta con accesorios para fines específicos. Se han comercializados numerosos dispositivos que protegen los puntos de presión y las articulaciones. Si son reutilizables han de ser lavables.

    1. Cinturón de seguridad (correa para las rodillas)
    Para limitar los movimientos de las piernas, se coloca una correa fuerte ancha, de material duradero alrededor de la superficie de la mesa y se abrocha sobre los muslos, por encima de la rodilla. Debe estar firme, pero no tan apretado que impida la circulación. La enfermera circulante ha de poder pasar un dedo entre la correa y el paciente.

    2. Arco de anestesia
    En la cabecera de la mesa, se fija una barra de metal que sostiene los paños quirúrgicos fuera de la cara del paciente, separando el área estéril de la no estéril, en el extremo cefálico de la mesa de operaciones. Es ajustable, permitiendo la rotación o angulación. Se coloca tras la anestesia y colocación del paciente.

    3. Entremetida de transporte (sábana de movimiento) En la mesa de operaciones, sobre la superficie de una sábana límpia se coloca horizontalmente en sentido transversal, una doble capa de una sábana ancha, de tejido grueso.

    4. Apoyabrazos
    El apoyabrazos se almohadilla hasta la altura de la mesa de operaciones. El brazo del paciente se sitúa en posición anatómica, para prevenir la presión sobre el nervio cubital y la rotación anormal del hombro. El apoyabrazos tiene ángulos ajustables, pero el brazo nunca debe colocarse en abducción con un ángulo superior a 90º respecto al hombro.

    5. Correa para brazo o muñeca
    Unas correas estrechas, de al menos 3,8 cms de anchura, situadas alrededor de las muñecas, sujetan los brazos, al apoyabrazos. Las manos nunca deben situarse debajo del cuerpo, ya que se provocaría compresión. Las correas deben estar firmes, pero sin ejercer presión o efecto de torniquete.

    6. Extensión superior de la mesa
    Para realizar un procedimiento quirúrgico sobre un brazo o una mano, se puede utilizar una extensión ajustable a la mesa en vez de un apoyabrazos. En ocasiones este accesorio recibe el nombre de mesa de mano. La mesa proporciona una superficie amplia y firme para la intervención quirúrgica. El cirujano y el equipo estéril suelen sentarse alrededor de la mesa.

    7. Soportes o abrazaderas para los hombros.
    Se utilizarán soporte cóncavos de metal bien almohadillados, ajustables para evitar que el paciente se deslice, cuando la cabecera de la mesa se incline hacia abajo, por ejemplo, en la posición de Trendelenburg. Las abrazaderas deben colocarse equidistantes a la cabecera de la mesa, con un espacio de 13 mm. entre las abrazaderas y los hombros para no presionarlos. Las abrazaderas se sitúan sobre el acromion, no sobre los músculos y tejidos blandos cercanos al cuello. Para evitar la compresión nerviosa, no se utilizará una abrazadera de hombro cuando en brazo esté extendido sobre un apoyabrazos.

    8. Soportes corporales laterales
    Se sitúa al lado de la mesa una abrazadera metálica con un almohadillado de goma espuma recubierto por goma semiconductora y se desliza por diferentes puntos desde el borde de la mesa hasta el cuerpo para estabilizarlo.

    9. Correa de sujeción corporal (de cadera)
    Se coloca sobre las caderas del paciente un cinturón ancho con la parte central almohadillada para proteger la piel, y se fija con ganchos a ambos lados de la mesa. La correa ayuda a sujetar al paciente con seguridad en posición lateral.

    10. Perneras
    Se colocan unas perneras sobre unos soportes, uno a cada lado de la mesa, para sostener las piernas y los pies en la posición de litotomía.

    11. Apoya pies metálicos
    El apoya pies puede dejarse horizontal, como una extensión de la mesa, o elevarse perpendicularmente a la mesa, para apoyar los pies con las plantas reposando sobre él. Debe estar almohadillado para la posición de anti Trendelenburg.

    12. Reposacabezas
    Los reposacabezas almohadillados se fijan a la mesa para apoyar y exponer el occipucio y las vértebras cervicales. Se utilizan con las posiciones supina, prona, sentada o lateral. La cabeza debe fijarse con seguridad, pero sin una presión. que pueda provocar problemas.

    13. Trineo
    Para posición de laminectomía se utiliza el trineo. Consiste en un accesorio metálico con la parte superior almohadillada y un sistema elevador manual cuyo objetivo es subir la zona lumbar del paciente.
    Trineo: Mesa quirófano

    14. Otros accesorios
    Se utilizan distintos tamaños y formas de almohadillas, almohadas y bolsas que se adaptan a las estructuras anatómicas para proteger, apoyar o inmovilizar partes del cuerpo. La gomaespuma, las almohadillas de polímeros, almohadillas de gel de silicona, los saquitos de arena o cualquier otro accesorio deben cubrirse con materiales lavables. Los rodetes, una almohadilla con forma de anillo, puede utilizarse en las intervenciones sobre la cabeza o la cara para mantener el área quirúrgica en un plano horizontal, también para proteger los puntos de presión como la oreja, la rodilla o el codo. Las almohadas se utilizan para elevar una parte específica del cuerpo. Unos rollos sólidos de espuma dura o de tela colocados debajo del pecho del paciente, lo elevan de la mesa y facilitan la respiración. Se denominan rollos torácicos.

    15. Colchones de presión
    Durante los procedimientos quirúrgicos prolongados (más de 2 horas) se coloca un colchón de presión alternante sobre el colchón de la mesa de operaciones antes de que llegue el paciente. Pueden ser de diversos materiales, almohadilla de gel, polímero seco, aire, agua, etc. Además del colchón se comercializan diversos accesorios para zonas de presión (talones, apoyabrazos, decúbitos pronos, etc.). Deben evitarse los pliegues y las arrugas al cubrirlos para evitar indentaciones de presión sobre la piel.

    16. Sistemas de posicionamiento quirúrgico
    Existe un sistema cómodo, eficaz y confortable de colocar al paciente por el que se evitan las bolsas de arena, las almohadas y la cinta adhesiva. Se colocan almohadillas blandas rellenas con pequeñas bolas de plástico debajo o alrededor de la parte del cuerpo que se ha de sostener. Se conecta la aspiración a la almohadilla y, a medida que el aire sale del colchón ésta se torna muy firme. Durante la evacuación de aire, la enfermera circulante y el ayudante moldean la almohadilla con sus manos alrededor de la zona del cuerpo. La aspiración se desconecta. Al hacer el vacío en el interior de la almohadilla la presión atmosférica circundante comprime las bolas, juntándolas, y la fricción entre ellas evita que se muevan, creando una masa sólida que mantiene la forma modelada. Existen varios tamaños y formas de almohadillado.

    17. Mantas de calor
    Es una manta desechable por la que va a circular aire caliente suministrado por un aparato calentador conectado a ella continuamente. Esta manta se coloca encima del paciente cuando está posicionado en la mesa quirúrgica. Las mantas pueden ser de zona superior o de zona inferior, dependiendo de la zona a intervenir.. Tiene un papel adhesivo para fijarla al paciente. Existen también mantas térmicas metalizadas, tipo a las de alta montaña, que se comercializan estériles y no estériles.

    Mesa quirófano: Recomendaciones para la posición del paciente quirúrgico (AORN)


    Recomendación práctica 1: Debe realizarse una valoración preoperatoria de las necesidades de posición del paciente y de colocar los utensilios de fijación en la mesa quirúrgica.
    La valoración debe incluir, sin limitarse sólo a ello: limitaciones físicas, peso, altura, estado nutricional, condiciones de la piel, enfermedades preexistentes, así como tipo y duración del procedimiento. El motivo es debido a que si en el paciente existen limitaciones físicas, éstas pueden ser alteradas con el uso de drogas o agentes anestésicos. Es muy probable que los pacientes obesos tengan humedad entre los pliegues de la piel, pues el tejido adiposo no está bien perfundido. Los pacientes con poco peso experimentan una presión superior a la normal en las prominencias óseas. Los utensilios usados para la colocación, deben ser del tamaño apropiado para prevenir daños al paciente (p.e., en pacientes altos necesitaremos una extensión para aumentar la longitud de la mesa).
    Los pacientes con mala nutrición tienen mayor riesgo de daño tisular. Los tejidos previamente dañados, que reciben una circulación disminuida, corren mayor riesgo de tener úlceras por presión. La hipotermia, hipotensión y procedimientos prolongados sin cambiar de posición, son ejemplos de condiciones que pueden llegar a disminuir la presión tisular. Por otro lado, las enfermeras deben comunicar a los anestesiólogos y cirujanos todo lo referente a las necesidades específicas. Debido a esto, la comunicación es muy importante entre los miembros del equipo quirúrgico. Una planificación apropiada puede ayudar a asegurar la seguridad del paciente.

    Recomendación práctica 2: Los utensilios de posición deben estar disponibles, limpios y en buen funcionamiento antes de colocar al paciente en la mesa de operaciones. El equipo debe estar limpio, libre de bordes afilados y almohadillado cuando se aplique, debido a que la contaminación microbiana, puntos de presión y daños térmicos o mecánicos de los tejidos pueden afectar al paciente o al personal si los equipos no son seguros.

    El personal debe mostrar destreza en la selección y uso de los utensilios de colocación, que incluyen sin limitarse a ello: mesas quirúrgicas, perneras, soportes de brazos, protectores y utensilios de seguridad. La explicación esta basada en que las limitaciones anatómicas y físicas pueden dictar el tipo de utensilio de posición que puede ser usado. Todos los equipos deben ser probados antes de usarse para garantizar la seguridad del paciente y reducir el tiempo de anestesia y el tiempo qurúrgico al mínimo. El personal debe estar familiarizado con los equipos para prevenir daños causados por una aplicación y/o uso inadecuado.
    Deben obtenerse utensilios de posición específicos para la seguridad del paciente y del personal y para cada posición quirúrgica. Debido a que el hecho de tener el equipamiento adecuado contribuye a la seguridad del paciente, y provee de una adecuada exposición para la anestesia y la zona operatoria. El daño tisular puede ocurrir si la piel está en contacto con el metal o en áreas desprotegidas. Las prominencias óseas causan áreas de presión al comprimir los tejidos. Todo paciente que vaya a sufrir una cirugía que dure más de dos horas corre el riesgo de desarrollar úlceras de presión.

    Los utensilios de protección deben incluir, sin limitarse a ellos:
    • Supina: los soportes para los brazos a menos de 90º de ángulo para decrecerla longitud del estiramiento del plexo braquial, para prevenir daño nervioso. El soporte lumbar debe disminuir la incidencia del dolor de espalda postoperatorio.
    • Prono: el reposa-cabezas provee un acceso a la vía respiratoria y protege la frente, los ojos y el mentón. Los soportes ilíacos y para los hombros permiten un movimiento adecuado del pecho durante la ventilación y disminuye la presión en la cavidad abdominal, pecho y/o tejidos escrotales.
    • Lateral: el reposa-cabezas protege la oreja de daños de presión. El rollo axilar y el soporte de brazo sobre la mesa proveen de protección a las estructuras neuromusculares y a las articulaciones del hombro. El descanso de las extremidades una sobre otra sin protección puede causar úlceras por presión o daños nerviosos, lo ideal es colocar una almohada. Existen también almohadillas especiales para decúbito lateral.
    • Litotomía: la localización ajustable de las perneras en los distintos niveles puede prever daños en las articulaciones. La selección de las perneras y la posición debe ser dictada por las condiciones preexistentes del paciente. Levantar y bajar las piernas se ha de hacer lentamente y ambas simultáneamente para compensar el retorno venoso y prevenir daños en las articulaciones.
    • Accesorios: colchones de presión para minimizar la misma, sobre prominencias óseas, vasos sanguineos periféricos y nervios durante procedimientos quirúrgicos prolongados. Se colocan sobre la mesa de operaciones antes de que llegue el paciente. Pueden ser de muchos modelos, los de última generación son los de almohadilla de gel.

    Recomendación práctica 3: Durante la colocación la enfermera debe valorar y mantener el alineamiento del cuerpo del paciente y la integridad de los tejidos. El número de personal y/o utensilios debe ser el adecuado para transferir y/o colocar al paciente de forma segura. La razón está basada en la coordinación del personal lo suficiente para levantar y colocar despacio al paciente, contribuye a la seguridad y a la del personal. Es recomendable un mínimo de cuatro personas para levantar a un paciente adulto inconsciente. Esto no incluirá los métodos de transfer manual o automático Deslizar o empujar al paciente a través de la cama puede causar roturas al ejercer fuerzas paralelas en los tejidos blandos que pueden permitir el estiramiento o daño de los vasos periféricos o abrasión de la dermis. Catéteres, tubos y cánulas pueden ser descolocados sin un soporte adecuado.
    La colocación se debe realizar sin prolongarla o destapando innecesariamente al paciente, debido a que la exposición debe ser limitada para preservar la dignidad del paciente. La excesiva o indebida exposición puede bajar la temperatura del paciente.

    Recomendación práctica 4:Después de colocar al paciente, la enfermera debe revalorar la alineación del cuerpo del paciente y la integridad de los tejidos. Una vez se ha conseguido y asegurado la posición deseada, la enfermera debe participar en la valoración. La valoración debe incluir, los siguientes sistemas: respiratorio, circulatorio, musculoesquelético, neurológico e intertegumentario. Existen varias razones:

    • La posición puede influir en la respiración por las restricciones mecánicas de la caja torácica y del abdomen.
    • Los agentes anestésicos usualmente causan dilatación de los vasos sanguíneos periféricos con el resultado de la caída de la tensión arterial. Incluso la posición más común, la supina, contribuye al estancamiento venoso porque el paciente es incapaz de cambiar de posición, como cuando duerme normalmente.
    • La mayoría de las molestias postoperatorias ocurren por una posición incorrecta en la mesa quirúrgica.
    • Los factores que producen daños nerviosos incluyen: peso de los instrumentos, miembros del equipo quirúrgico que se apoyan en el paciente y la torsión y estiramiento cuando las extremidades, cabeza o cuello están hiperextendidos.
    • Un rash puede indicar sensibilidad a las drogas o alergias, mientras que una quemadura indica daño por un fallo en la dispersión del bisturí eléctrico.

    Si existe una recolocación o algún movimiento del paciente, mesa quirúrgica o de los utensilios que están unidos a la mesa quirúrgica, el paciente debe ser revalorado para su alineamiento corporal y la integridad tisular, debido a que los tejidos pueden ser dañados por las bisagras de las mesas quirúrgicas, porque al cambiar de posición, la mesa elevable no quede suficientemente elevada, o por los utensilios utilizados. Cambiar la posición puede exponer o dañar los tejidos que de otra manera estarían protegidos.