Paciente en quirófano: normativa de seguridad

Funciones del quirófano: La OMS ha desarrollado un manual para la implantación del listado de comprobación de la seguridad en cirugía (Surgical Safety Checklist), que ha sido adoptado por la Asociación Española de Cirujanos. El trabajar con procesos definidos y con evaluación continua del cumplimiento de los mismos, es una garantía de seguridad del paciente. Este registro continuo, de forma ordenada y secuencial asegura poder disponer de la trazabilidad de los procesos, permite identificar las incidencias y así mismo disponer de una capacidad de mejora continua.

Puntuación de los usuarios:

Valoración 9.2 9.2 basado en 87 opiniones

el quirofano


Paciente en quirófano


  • Paciente en quirófano: normativa de seguridad


  • Los efectos adversos relacionados con el proceso quirúrgico representan el 40% de todos los efectos adversos informados en los hospitales. Las buenas prácticas en términos de seguridad del paciente requieren una organización orientada a la gestión del riesgo.

    Una comunicación eficaz en toda la organización es un elemento relevante para garantizar la seguridad en el quirófano. La cultura organizativa debe hacer énfasis en el trabajo en equipo sustituyendo la relación jerárquica por la del liderazgo.

    Para ayudar a los hospitales a reducir las equivocaciones de paciente, área o procedimientos equivocados, la Joint Commission ha creado un protocolo universal, que está integrado por los siguientes componentes:
    1. Realizar un proceso de verificación preoperatorio;
    2. Marcar el área de incisión / intervención para identificarla de forma inequívoca;
    y 3. Realizar un proceso de verificación inmediatamente antes de comenzar el procedimiento. La National Patient Safety Agency y el Royal College of Surgeons of England recomiendan el marcado preoperatorio para indicar claramente el área quirúrgica para procedimientos quirúrgicos programados.

    Paciente en quirófano: infección


    La infección de localización quirúrgica representa el 14% de las infecciones nosocomiales. Su prevención comporta una estrategia basada en implementar unos principios higiénicos básicos para evitar la transmisión de microorganismos. El National Institute for Clinical Excellence (NICE) ha publicado recientemente una guía para la prevención de la infección de localización quirúrgica.

    La evidencia reciente demuestra que el lavado sin cepillado puede ser tan o más eficaz que el lavado con cepillado tradicional. El Ministerio de Sanidad y Política Social ha elaborado una publicación en la que se resumen las directrices de la OMS sobre higiene de manos en la atención sanitaria.
    En relación con los factores ambientales, los elementos más relevantes son: calidad del aire y ventilación, limpieza del quirófano, limpieza del equipamiento, y limpieza de la ropa. La presurización del área de quirófano debe garantizar que el movimiento del aire se dirige desde los espacios más limpios a los menos limpios.

    Varios estudios han demostrado que la tasa de infección es inferior en pacientes que no han sido rasurados. Cuando una organización elabora una política sobre la eliminación del vello, debe considerar este procedimiento solo cuando sea necesario. No deben utilizarse cuchillas de afeitar, que deberían eliminarse en todo centro sanitario. Los Centers for Disease Control and Prevention (CDC) han publicado unas directrices para prevenir la infección nosocomial. La eficacia del uso de antibióticos descansa en tres factores críticos:
    1. La adecuada selección del antibiótico;
    2. El momento adecuado para la primera dosis, que debe suministrarse no más de 30-60 minutos antes de la incisión quirúrgica,
    y 3. El momento adecuado para suspender la profilaxis, que deberá estar también contemplado en el protocolo.

    Paciente en quirófano: medicamentos


    NICE ha publicado recientemente una guía de prevención del trombosis venosa profunda que recomienda, para aquellos pacientes con factores de riesgo, medidas de prevención mecánica combinada con heparina de bajo peso molecular. Se debe disponer de un protocolo de manejo perioperatorio de los fármacos antiagregantes y anticoagulantes, pues es uno de los problemas que más incidentes causa y que es causa frecuente de cancelaciones de la cirugía.

    Para prevenir errores de medicación se debe utilizar al menos dos métodos de identificación del paciente (ninguno de ellos el número de habitación) cuando se administran medicamentos o se provee cualquier otro tratamiento o procedimiento.

    Se debe asegurar que los medicamentos son almacenados de forma adecuada y segura. Identificar y, anualmente como mínimo, revisar la lista de medicamentos cuyo nombre o apariencia pueden confundirse y desarrollar acciones para prevenir la confusión en el uso de los mismos (es aconsejable para estos casos utilizar formas distintas en el envasado).

    Paciente en quirófano: organización


    Se debe evitar el almacenamiento de soluciones hiper o hipotónicas o con potasio en el quirófano. Estas soluciones deben estar centralizadas en el Servicio o unidad de Farmacia y solicitarse únicamente para su utilización individual.

    Se recomienda disponer de buenas prácticas para el recuento de gasas, agujas e instrumentos. Los pacientes con mayor riesgo de retención de cuerpos extraños son: quienes experimentan cirugía de urgencia, quienes sufren una alteración no planificada en el procedimiento quirúrgico y los que tienen un elevado índice de masa corporal (IMC) (un 10% por cada unidad de incremento del IMC).

    En los quirófano, la gestión del riesgo debe ser supervisada y coordinada por un grupo de gestión del propio quirófano, presidido por un facultativo "senior" y con una representación multidisciplinar, que debe reunirse periódicamente. El proceso de gestión del riesgo debe estar por escrito, incluyendo los eventos centinela de obligado conocimiento y revisión, debiéndose fomentar el entrenamiento multidisciplinar en gestión del riesgo.

    Los pacientes deben tener un papel activo en la mejora de su seguridad, informándose e implicándose en sus cuidados, y tomando parte activa en las decisiones sobre su tratamiento.

    Los centros sanitarios en donde existan quirófano tendrán implantado un plan de autoprotección, que establecerá la organización de los medios humanos y materiales disponibles para la prevención de los riesgos.